Toledo bien vale una copa

La conocida como “Ciudad imperial” no suele aparecer en las guías de viaje por su oferta nocturna, pero eso no significa que Toledo no esconda lugares con mucho encanto donde disfrutar de una copa tranquila después de una intensa jornada descubriendo su historia, su cultura y su patrimonio.

Sin perder el espíritu histórico y eclesiástico de la ciudad —también conocida como la “ciudad-convento”—, el Círculo de Arte de Toledo (plaza de San Vicente, 2) es un excelente punto de partida para adentrarse en la noche toledana. Ubicado en una antigua iglesia rehabilitada, este espacio combina elementos arquitectónicos tradicionales, como el ladrillo, con materiales más modernos, como el acero y el cristal. El resultado es un lugar sorprendente, considerado por muchos un magnífico ejemplo de cómo dar una nueva vida a espacios históricos. En él se pueden disfrutar copas, cervezas y también algo para picar en un ambiente muy especial.

A las afueras de la ciudad, en la carretera de Piedrabuena, 35, encontramos La Venta del Alma, un lugar con historia propia y conocida, entre otros motivos, por aparecer mencionada en “El Quijote”. Aunque se encuentra fuera de la zona más céntrica, llegar hasta allí caminando es sencillo: basta con cruzar el puente de San Martín y continuar por la carretera. Esta venta conserva una arquitectura típicamente castellana, con un acogedor patio interior decorado con detalles que evocan el universo quijotesco. Además, ofrece unas bonitas vistas y cuenta con muy buenas referencias por sus batidos naturales y sus gin tonics.

Terminamos este breve recorrido por la noche toledana en La Malquerida de la Trinidad, situada en la calle del mismo nombre, número 2. Un local agradable, con una decoración cuidada y unos cómodos sofás donde disfrutar de una amplia carta de gin tonics. También es una buena opción para tomar un café acompañado de una tarta casera de zanahoria. Su ambiente cultural, con estanterías llenas de libros a disposición de los clientes, convierte el espacio en un rincón diferente. Además, ofrece la posibilidad de comer y cenar con menús sencillos y completos.

Porque Toledo no es solo historia, iglesias y conventos. La ciudad también sabe disfrutar de la noche y ofrece rincones perfectos para relajarse después de un día de turismo. Te proponemos algunas ideas para descubrir otra cara de Toledo antes de volver a descansar en nuestro hotel con encanto en pleno centro de la ciudad. ¿A que suena apetecible?